2.8.16

Prefacio

Por Raúl Ruiz

He aquí el primero de tres volúmenes que compondrán esta poética, cuyo contenido ―valga la advertencia― no será de gran ayuda para los cinéfilos o para los profesionales del cine. Escribí estos textos pensando más bien en aquellos espectadores que disponen del cine como se dispone de un espejo, o sea, como instrumento de especulación y reflexión, o como máquina para viajar en el tiempo y en el espacio.

El origen de este libro está en seis conferencias que ofrecí en abril de 1994 en la Universidad de Duke, EE.UU., por invitación de Frederick Jameson y Alberto Moreriras, que corresponden aquí a sus seis primeros capítulos. El séptimo es una conferencia de introducción a un seminario efectuado en Palermo, Sicilia, en diciembre de ese mismo año. En cuanto a las ideas que inervan estos textos, éstas fueron puestas más o menos en forma durante el año universitario 1989-1990, mientras enseñaba en Harvard. 

Más que nada, he tratado en este conjunto sobrevolar algunos de los temas más polémicos que han inquietado en estos últimos años a una serie de teóricos de los media tanto norteamericanos como sudamericanos (Jameson, Dienst o Moreiras), apuntando también en la dirección de los paradigmas narrativos de esta industria de la diversión, sean las nuevas imágenes o la globalización del mundo audiovisual. Pero sin dejar de lado otros temas más europeos, como son la naturaleza de la imagen y el inconsciente fotográfico. Junto a esas orientaciones, son tratados aquí aquellos temas que forman parte de polémicas más antiguas que, en ciertos casos, datan de los comienzos de la historia del cine (pienso en las ideas de Bertrand Russell, Ortega y Gasset y Elias Canetti). De tiempo en tiempo, algunas disputas aún más antiguas hacen su irrupción (Raimundo Lullio, Shin-t'-ao, o los teólogos Molina y Báñez, etc.) Para ello he escogido un género cercano a aquello que en la España del siglo XVI llamaban misceláneas, discursos teórico-narrativos en los que el autor se complace en todo tipo de piruetas espirituales, en operar cambios de rumbo inesperados y osar interpolaciones extravagantes, practicando, en suma, el arte de aquello que los franceses suelen llamar "passer du coq à l'âne".

El segundo volumen de esta obra se compondrá de parodias y de simulaciones conceptuales, junto con proponer un método de trabajo para la escritura de films. El tercero (Métodos) consistirá en ejercicios y recetas, y aspira a ser un método de filmación.

Estos tres libros giran en torno a una misma convicción: en el cine, por lo menos en el cine narrativo (todo el cine lo es, en cierto modo), es el tipo de imagen producida lo que determina la narración, y no lo contrario. A nadie escapará que esta afirmación implica que el sistema de producción, invención y de realización de películas, admite ser radicalmente modificado y que, por otra parte, su transformación deja la posibilidad de crear un nuevo tipo de cine y, por lo tanto, de postular un nuevo tipo de poética del cine.

Última observación: yo no soy un erudito y es así como la mayor parte de mis referencias provienen de mi biblioteca personal, lo que por lo menos me ha facilitado su verificación puntual. Sólo que mi lectura es de modalidad transversal; pasar de un libro a otro, como suelo hacerlo multiplica el riesgo de incurrir en más de algún despropósito involuntario. Es muy posible que aquí y allá algunas interpretaciones o comparaciones resulten abusivas o sencillamente gratuitas. Pero este libro tiene vocación viajera y los viajeros ignoran que en el itinerario de todo viaje hay que contar con esos senderos que no conducen a ninguna parte. 


POÉTICA DEL CINE
Raúl Ruiz
Ed. Sudamericana, 2000
Biblioteca Transversal