25.12.10

Érase una y otra vez.


Santa y sus luces...



¡Un lunar en el cielo!





Sonrían


a los cambios de look...



¡atentos!


¡nuevo año!



¡Y con más huevos a gusto!

Hasta pronto

8.12.10

Lingüística.

Las horas frías, la calle gris y el transporte colectivo sigue la misma rutina con el precio más elevado. Los amigos ríen con ganas y las mujeres esconden los secretos en sus miradas. Nadie lo sabe, pero te guardo en mi silencio y me ayudas en mis movimientos. Ya tengo más de la cuarta parte leída y muerdo mi taco y preparo mis huevos. Y juntos sonreímos porque ya estamos hartos: "Tras tales sueños es cuando Simone me suplicaba que la acostara sobre unas mantas cerca del retrete sobre el cual inclinaba su rostro, descansando los brazos sobre los bordes de la taza, con el fin de fijar sobre los huevos sus grandes ojos abiertos. Me instalaba junto a ella, y nuestras mejillas y nuestras sienes se tocaban.Una larga contemplacíón nos serenaba. El ruido de deglución al tirar la cadena divertía a Simone: escapaba entonces a la obsesión, y volvía su buen humor".